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El Negro Enrique ahora es técnico, actualmente sin trabajo, pero listo como para empezar en cuanto lo convoquen. Mientras espera un llamado, se prende en una charla con mil anécdotas y una historia de vida que vale la pena conocer. - Que linda pregunta. Complicados por la cancha, no teníamos botines. Pero más que nada el recuerdo es muy lindo, porque fueron nuestros comienzos como jugador de fútbol, y el significado que tiene para todos los hermanos Enrique, es un barrio bastante futbolero, es muy agradable - Sí (sonríe), una tía mía me empezó a decir "Pelusa" y después quedó "Pele". En Lanús todavía me pasa, me llaman "hola Pele", "chau pele". A mí me daba una vergüenza bárbara (risas) imaginate: Él un genio del fútbol, casi a la altura de Maradona, y que a mí me digan así, me daba un poco de vergüenza, y orgullo a la vez - Cambio un poco, porque no es lo mismo jugar allá que en un club. Claro uno juega bien en el potrero y cree que cuando llega hace dos o tres goles... Ni la toque, porque los chicos ya estaban preparados físicamente, tenían mejor contacto con la pelota, mucho mejor que yo. Me costó entrar en ritmo, pero una vez que lo agarre no desentone. Al principio no era titular, era suplente. Me enoje mucho, porque dije: "¿Cómo no puedo jugar?", me fui, me mandaron a buscar y cuando volví empecé a jugar de titular - Si, eso fue en 5° división en una final en la cancha de Morón, teníamos que ganar y entendí que el juez había cobrado algo mal, hubo un cruce de palabras y me expulsó. Son errores de los cuales... - Lógico, porque cuando uno se hace expulsar y tontamente como en mi caso, que me dieron tantas fechas, creo que es... - Si es récord. Podes llegar a perder el puesto, el trabajo. Todo eso a mí me ayudo para que cuando me tocara jugar en 1° diga: "este error no lo voy a volver a cometer" - Antes de eso me acuerdo que me dieron las diecinueve fechas, y le dije a mi hermano, que era jugador de 1° en Lanús: "Ramón porque no les decís a los dirigentes si puedo entrenar con ustedes, para tener otra motivación". Le dijeron que sí. Empecé a entrenar, y el entusiasmo era distinto, practicar con jugadores como Lodico, Acuña, Beltrán, ya era otra cosa. Iba con muchísimas ganas, es más no me importaba si el sábado no jugaba. - Claro, yo aprendí de eso. Me acuerdo un día José Lodico me saludo después de un entrenamiento cuando yo pase por los vestuarios y me dijo: "Hola pibe". Llego a mi casa y les digo: "¿Sabes quién me saludo? Lodico. Yo me puse muy contento. Sé que a los pibes saludar a Enrique, Ruggeri, Pumpido, Francescoli, les hacía bien. Yo con todos los chicos siempre fui muy amable. - Fue un premio muy grande que me hicieron. Don Manuel Guerra después de que cumplí la fecha de suspensión, me puso en 1° contra Triztán Suárez y tuve la suerte de hacer el segundo gol, el del triunfo - Primero los dirigentes de Lanús me dijeron: "Negro vas a ir a River", yo no les creía, porque había jugado un año en 1°C, un año en 1°B. "No, no puede ser que ellos se interesen en mi, si ni me deben conocer". Me acuerdo que fui, golpee la puerta del vestuario y me dijeron que espere ahí afuera. Pasó el "vasquito" Olarticoechea, fue uno de los que me saludó y después el "Tapón" Gordillo, hasta que me hicieron entrar. Me entrene. No podía creer que estaba cambiándome con jugadores como el "Pato" Filliol, el "Conejo" Tarantini, el "Tolo" Gallego, y unos cuantos jugadores mas ya consagrados. Cuando fue mi debut en Mar Del Plata y me puse la camiseta, fui al baño, me miraba en el espejo y seguía sin entender que yo tuviera puesta la camiseta de River. Fue algo realmente muy lindo. - Y... (piensa), bastante, me llevó un año. - Sí, Enzo jugaba de ocho y Villalba de nueve, yo alternaba, iba al banco, o me quedaba afuera, no era titular. No tenía la confianza que todo jugador de fútbol tiene que tener, que son cuatro o cinco partidos donde vos sabes que sos titular. - Para mí fue fundamental. Adolfo Pedernera, que estuvo por 3 o 4 partidos me dijo: "Enrique usted mientras yo esté va a ser el 8 de River, tiene muchas condiciones, dele para adelante, entrene, cuídese que va a llegar", y se lo agradecí. - Sí, es elemental que el entrenador te brinde apoyo. Vas ganando confianza con tus compañeros, hasta ellos mismos te miran con un poco de recelo y dicen: ¿Este? juega un partido, otro no; te da un pase bien un pase mal..." - Yo con el Bambino no quería ni hablar, tenía miedo de que mis compañeros... - Exactamente. - Yo me gane siempre el puesto en los entrenamientos y dentro del campo de juego - (Silencio, piensa) La alegría inmensa de haber integrado un plantel muy bueno, que tuvo la suerte de ganar el campeonato 85/86 con Enzo Francescoli. Un equipo brillante, que lucía muchísimo. Otra la Copa Libertadores, quizás no tenía tanto brillo, pero si era muy efectivo, y también tuvo suerte de ganar cosas importantes. - Sí, fue una jugada muy linda, jamás me la voy a olvidar. La hicimos con Gordillo por derecha, perdimos la pelota y la tiran larga hasta mitad de cancha, yo me tiro a trabar y el jugador salta, se la robo, se la paso a Funes y él hace el resto. - (Se emociona al pensar) La vuelta olímpica. Antes de eso me acuerdo cuando estábamos en Ezeiza, que nos íbamos para México, ni nuestros familiares nos fueron a despedir. Nadie creía en nosotros. Una vez que llegamos y mirando a las otras selecciones, nos fuimos dando cuenta de que no eran mas que nosotros, y aparte teníamos el as de espadas - Sí, muchísima. Estábamos muy bien físicamente, todos bien metidos en lo que tenían que hacer. Por eso se logro el campeonato y de una manera brillante. - Algo muy lindo, si bien yo fui el último convocado. - Sí - Prácticamente sí. Muchos no saben que yo en el año 83 estuve en el sub 20 dirigido por él. Me acuerdo que no jugué ningún partido, pero tres años después tuve el premio de salir campeón del mundo. - (Risas) Si, termina el primer tiempo, nosotros íbamos ganando 1-0, con gol de Pedro Pasculi, y Bilardo dice: "Vasco, Negro quédense en el vestuario, calienten acá". Iban 10, 15, 25, 35 minutos y le digo: "Vasco Bilardo se olvidó, se olvidó de nosotros dos", y me dice: "¿Te parece?", "Si se olvidó ", entonces él sale y al que primero ve es a él y le dice: "Vasco vení, vení " y lo puso. Después me ve a mí y me dice: " vení Negro vení, vení", estaba a punto de entrar y termino el partido. (Risas) Me quería matar. Pero después de ese partido empecé a jugar de titular. - Lo más importante que se formó un gran equipo, al cual nadie le tenía fé, ni confianza. - Si, espectacular, con muy buenos jugadores, y lo demostró durante el Mundial. Ninguno de los que integramos aquel plantel se creía mas que nadie, a pesar de que ahí estaba Maradona, que dentro del campo de juego él era uno más. Y después claro, para la prensa, para todos el Diego es lo máximo. Es lógico que lo sea porque jugando al fútbol es algo deslumbrante. - No, se lo hicimos a propósito (risas) - Si, ¿sabes que aburrida la gente?. Nosotros pensábamos ahí en la cancha, que aburrida que esta la gente, una final del mundo 2-0, 3-0, 4-0. Entonces hablamos entre nosotros y dijimos: "Vamos a empatar este partido, le damos un poco de emoción" - No, no fue así, pero nunca se nos cruzó por la cabeza de que esa final la podíamos perder, a pesar de que los alemanes nos empataron. - Estábamos muy bien. Físicamente como ellos, y técnicamente éramos superiores. En equipo éramos mucho más, por eso no nos ganaron. - No precisamente en ese partido, ya venía con molestias y de correr mucho, de no poder hacer pesas, y la seguidilla de partidos tan seguidos. - Si, se me complicó un poco. Lo que pasa que cuando volví a Argentina enseguida nos metimos en la Copa Libertadores con River y no tuve descanso, si hubiera tenido por lo menos 20 días... Hoy a los 39 años, todavía estoy jugando - (Piensa). Tenía muchas ganas de ver a mi hijo Fernando, era chiquito. Aparte yo soy peronista, y en ese tiempo en la Casa de Gobierno había un gobierno radical. Es por eso que no fui. - Si, para mí, para Ruggeri y para Pumpido, fue un año increíble, porque tuvimos la suerte de conseguir cuatro campeonatos jugando para River. Y después ir a Japón y tener la chance de ganar. Va a ser algo inolvidable - Si, porque ya no daba mas, lo malo mío fue... - Es que volvía pronto, sin recuperarme de la pierna - Siempre quería estar. El técnico me decía que juegue, pero eso los dirigentes no lo entienden, te sacan el juguito hasta que no podes mas, cuando no das mas te pegan una patada y caes en el fondo de tu casa. Pero... ¿Quién me quita lo bailado?. Haber podido jugar en la 1° de River, lograr muchos campeonatos, el reconocimiento de la gente, jugar en la selección, al lado de Maradona, y salir campeón del mundo. Eso no es cosa de todos los días. - (Silencio, piensa) Si, me acuerdo cuando asumió Passarella como técnico en Mar del Plata, me dijo algo como me había dicho en una oportunidad Don Adolfo Pedernera, que me iba a dar 5 partidos, que si no andaba bien me iba a tener que ir y le dije: "Daniel, lo que necesito es que me den continuidad y confianza para demostrarles que estoy bien", me dio esa posibilidad, rendí bastante bien, por eso fui titular casi todo el año. Me vuelvo a lesionar en el partido contra Racing, que le ganamos 1-0 acá en Avellaneda . - Si, me hizo perder muchísima plata. Me acuerdo que yo no estaba todavía totalmente recuperado y veníamos de perder con Instituto de Córdoba, yo fui a entrenar, no lleve ropa porque en mis planes no estaba jugar, y me dice Daniel: "¿Cómo andas de la rodilla?", Yo le dije: "No, me duele, además estoy rengo", "Pero te necesito para que juegues el miércoles ¿Podés?", "No, no sé ¿qué sé yo?", "Dale, juga" me dijo, yo le dije: "bueno juego", "Bueno anda a tu casa traete ropa así quedas concentrado", "No", le dije yo, "hasta que voy a mi casa y vuelvo me canso, prefiero quedarme, descansar bien, para mañana poder rendir. Y ahí empecé a jugar casi todos los partidos de titular. En Córdoba, después del campeonato me dijo que no me tenía mas en sus planes, que ya no me necesitaba, esas "pavadas" que dicen todos. - Uh - No, bronca no, ¿Sabes como lloraba?, parecía un pibito de cuatro años que le robaron el juguete. Porque yo me encariñe muchísimo con River y me parece a mí que por lo menos merecía... - Claro, por lo menos un año mas, por mas que me tengan ahí sentado en el banco, o me hagan jugar en reserva. Pero... me tuve que ir y... (piensa), pase por Deportivo Español seis meses, después volví a Lanús donde jugué en el nacional B y salí campeón. - No, a mí me pago - Si, porque me pago antes de que yo vaya. Antes de que firme me pagó. - Lanús es mi casa, esos colores son sagrados para mí. Volví después de siete u ocho años, cuando estaba en el Nacional B, y no me importó, ni me interesó. Deje a otros clubes de primera que me pagaban un poco mas, pero cuando me dijeron Lanús dije si, porque es lo que más deseaba. Yo no quería volver tan pronto, porque pensé que podía pasar por Europa pero con todo esto de la rodilla se aceleró un poco los tramites. - Japón... uh. Estuve 10 meses en Japón, y parecían 10 años (risas) - Porque no me adapte para nada, pero firmé un contrato y lo tenia que respetar, el equipo nuestro salió 4°, era de segunda división, estaba integrado por el "Checho" Batista... - Sí, Pedro Pasculi. Nos la rebuscamos, la pasábamos bastante bien, porque estábamos entre argentinos, sino, ¿Sabes que?, te pegas un tiro (se ríe). - Si, cuando vuelvo a Argentina el "Tata" Brown, que estaba en Los Andes (suena su celular, lo toma, mira quién es y lo apaga), me dice: "Negro, ¿querés jugar en Los Andes, estás bien?, "No, no, no quiero jugar mas al fútbol, basta de entrenamiento, basta de dolor en la rodilla, basta de pensar, en no poder disfrutar a mis hijos" - Claro, ese temor es verdad. Yo tenía miedo de que cada vez este peor la rodilla, y de quedar rengo para toda mi vida - Eh... (piensa) no ahí no, yo cuando iba a trabar, iba fuerte, y no tenía temor de nada, me la jugaba como me la jugué siempre. Lo que no tenía era la misma fuerza que antes. Para dar lástima me quedo en mi casa. - Si, mucho, pero jamás se me cruzó por la cabeza de tirarme ¿Qué sé yo? del 5° piso, de pegarme un tiro, como les pasa a otros jugadores. No, yo ni loco. - Yo me fui demasiado rápido del fútbol, pero nunca imagine hacer algo raro, porque siempre pensé y pienso en mis hijos. - En Lanús, como terminé. - Sí, sí. - Sin dudas, aparte yo no fumo, no tomo, entrenaba siempre bien, me he cuidado muchísimo. Por eso en los partidos corría tanto y tenía para jugar bastante mas. - Me liquidó, me hizo perder, no quiero exagerar pero hablando en plata diez millones de dólares, porque... - Tal cual. - Sí, de Francia - Nunca pude volver a ser lo que fui hasta y durante el Mundial, por el problema de mi pierna. - Sí. Me quejo, mas que queja es bronca de no poder seguir jugando al fútbol. Pero como te dije: jugué al lado de Francescoli, de Maradona, del Beto Alonso, de Neri Pumpido, Oscar Ruggeri, elTata Brown. Al lado de tipos increíbles como jugadores y como personas, gane muchísimos campeonatos, hice todas la inferiores, jugué en la 1° y salí campeón de 1°C con el mismo club. Termine mi carrera jugando con la camiseta que más quiero que es la de Lanús, ¿Qué mas puedo pedir? - Y... siempre hay algo. Ahora como técnico. Me encantaría algún día dirigir la 1° de Lanús. Ya tuve la experiencia en Gimnasia y Tiro - Si, y ahora en Almagro, pero aca con mas decisión, porque yo era uno de los técnicos, y antes era simplemente el ayudante de campo. Hicimos una muy buena campaña con Brown y creo que mucha gente o dirigentes saben que algo de esto entendemos. - En mi carrera futbolística la lesión en la pierna. - (Silencio, piensa) Haber compartido un vestuario con Maradona, haber jugado con él, y ponerme la celeste y blanca, que es el deseo de todo jugador cuando comienza. Cuando está en las inferiores dice: "quiero jugar en primera", cuando está en primera dice "quiero ponerme la celeste y blanca". Bueno, yo logré todo eso y además de salir campeón del mundo que es el anhelo de todo jugador - No, yo siempre digo que si vuelvo a nacer quiero ser jugador de fútbol, no sé si cambiaría algo. Por ahí sería más prolijo en el sentido que si me duele un poco la rodilla no juego - No, no - Si, que se ponga bien la pierna para estar fuerte, y no arruinarme yo. Aparte perjudicas al equipo por que no rendís en el mismo nivel que estando bien - (Piensa) Salir campeón dirigiendo a Lanús |